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Vitamina B1 o Tiamina. Fomenta la producción de energía
necesaria para el buen funcionamiento de los nervios, músculos
y corazón, reduce la fatiga, promueve el crecimiento y ayuda
a la digestión.
Vitamina B2 o Riboflavina. Estimula la producción
de hormonas y conserva la salud de la boca, lengua y piel, promueve
el crecimiento, ayuda en la prevención de problemas oculares
como son la inflamación de la córnea y la disminución
de visión en luz baja, es parte del importante sistema de
oxidación-reducción de las células humanas.
Vitamina B3 o Niacina. Necesaria para convertir los alimentos
en energía, ayuda a la prevención y tratamiento
de la pelagra que se caracteriza por trastornos digestivos, manchas
y erupciones en la piel y alteraciones del sistema nervioso.
Vitamina B9 o Ácido Fólico. Previene los defectos
de la columna vertebral en los recién nacidos y ayuda en
la prevención de la enfermedad Alzheimer.
Hierro. Ayuda a la formación de glóbulos rojos
y previene la anemia, aumenta la capacidad de concentración
y memoria.
Zinc. La falta de este provoca retardo en el crecimiento,
retraso mental, cambios en la piel, modificación en la percepción
de sabores y mal apetito.
Lo anterior no cambia ni el sabor ni el aroma de los productos terminados. |